Equipo de Hispacams
December 2025
Detrás del lujo, un legado: ruta por los casinos más bellos y antiguos de España
Hay edificios que esconden mucho más de lo que aparentan. Algunos fueron salones de baile, clubes de la alta sociedad, escenarios de conspiraciones, o simples excusas para reunirse y hablar de lo divino y lo humano. En España, muchos de esos lugares se llamaron, y aún se llaman, "casinos", aunque no todos sirvieron para jugar. O, al menos, no al póker.
Hoy quedan en pie varios de esos templos del encuentro social, la arquitectura teatral y, por supuesto, del azar. Algunos siguen funcionando, otros se han reconvertido, pero todos tienen una historia peculiar que contar.
Más que cartas: los casinos que nacieron como clubes privados
Mucho antes de que jugar a slots en plataformas como https://www.casino777.es/slots-destacadas fuera parte del ocio habitual, los casinos eran espacios físicos reservados a una minoría. Salones elegantes, bibliotecas, bailes, discusiones políticas y prensa del día eran la verdadera moneda de cambio.
Real Casino de Murcia
Fundado en 1847, es una joya arquitectónica ecléctica con un patio árabe, una biblioteca antigua y un salón de baile digno de una novela de época. Hoy se puede visitar, aunque sigue siendo también un club privado.
Casino de Madrid
Creado en 1836, aunque su sede actual, una auténtica fantasía de mármol, frescos y dorados, se inauguró en 1910. En su interior, además de salones espectaculares, se encuentra el restaurante de Paco Roncero, uno de los más prestigiosos de la ciudad.
Entre modernismo, indianos y Belle Époque
No todos los casinos fueron iguales. Algunos nacieron por impulso de las fortunas emigradas a América, otros como símbolos del turismo de élite de principios del siglo XX. Y claro, también dejaron su huella en los planos.
Casino de Llanes
Construido en 1909 con capital indiano, se levantó sobre un antiguo mercado. Su arquitectura mezcla modernismo, barroquismo y acero, como un resumen de la nostalgia americana y la sofisticación europea.
Gran Casino Sardinero (Santander)
Inaugurado en 1916 y con vistas al Cantábrico, fue el epicentro del verano burgués durante años. Cerró en 1924 por la prohibición del juego y reabrió en 1978. Hoy combina ruleta con espectáculos y cocina gourmet.
El “casino” que nunca tuvo ruleta (pero sí exposiciones)
En Sevilla, el Casino de la Exposición es un caso aparte. Nunca fue un casino real. Se construyó para la Exposición Iberoamericana de 1929 como pabellón de la ciudad y hoy es un centro cultural donde hay conciertos, exposiciones y teatro. El nombre se quedó, pero las fichas nunca llegaron.
Uno que se convirtió en ayuntamiento
Y si hay un edificio camaleónico, es el de San Sebastián. Lo que hoy es el Ayuntamiento fue, hasta 1924, el Gran Casino de San Sebastián, construido para atraer turismo de alto nivel. Se cerró tras la prohibición del juego y en 1938 pasó a manos del municipio. Su fachada de estilo ecléctico aún conserva la elegancia original.
Un clásico moderno: el caso de Barcelona
Frente a tanta historia, hay un caso diferente: el Casino de Barcelona, abierto en 1978, en pleno Puerto Olímpico. Aquí no hay salones decimonónicos ni bibliotecas centenarias. Es un espacio diseñado desde el minuto uno para el ocio turístico moderno: juegos, conciertos, terrazas con vistas al mar y gastronomía contemporánea. Todo en clave de disfrute inmediato.
Casinos sin cartas, pero con mucha historia
España tiene una manera muy suya de contar su historia: a través de sus edificios. Y estos casinos, sean o no de juego, son testigos de otras épocas, otras costumbres y otras maneras de vivir el ocio. Algunos huelen todavía a puro y terciopelo; otros a luz LED y música en directo. Pero todos, de un modo u otro, conservan algo de lo que fueron.
Y sí, aún puedes entrar, mirar, perderte un rato entre sus techos imposibles o simplemente imaginar cómo sería apostar el todo por el todo… en 1916.


